Las manzanas son una de las frutas más versátiles: están deliciosas crudas, combinan bien con postres, ensaladas y platos salados, y, si se conservan adecuadamente, pueden mantenerse frescas durante muchas semanas. Sin embargo, conviene recordar que la forma de conservarlas es de vital importancia. Siguiendo unas cuantas reglas sencillas, se puede reducir el desperdicio de alimentos y aprovechar al máximo las manzanas, incluso cuando ya no tienen un aspecto perfecto.
Antes de guardar las manzanas, elija el lugar adecuado
Las mejores condiciones para conservar las manzanas son un lugar fresco, oscuro y bien ventilado. Si puede, guárdelas en un sótano fresco, en la despensa o en la nevera. La temperatura óptima es de aproximadamente 2 a 5 °C, aunque la vida útil concreta depende de la variedad y la madurez de la fruta.
Antes de guardarlas, revise cada manzana: las que estén estropeadas pueden acelerar el deterioro de las demás. Recuerde también que no debe lavar las manzanas antes de guardarlas durante un tiempo prolongado. Lave las manzanas justo antes de comerlas o de utilizarlas en la cocina.
¿Una nevera o una cesta sobre la encimera?
Si tiene pensado comerse las manzanas en unos días, puede guardarlas a temperatura ambiente, preferiblemente lejos de la luz solar directa y de fuentes de calor.
Si quiere que se mantengan frescas durante más tiempo, lo mejor es guardarlas en la nevera. Es recomendable guardar las manzanas en el cajón de frutas y verduras, a ser posible en una bolsa perforada o en un recipiente que permita la circulación del aire.
Importante: las manzanas desprenden etileno, un gas natural que acelera la maduración de algunas frutas y verduras. Por eso, no siempre es buena idea guardarlas junto con productos sensibles al etileno, como, por ejemplo, ciertas verduras de hoja.
No todas las manzanas maduran al mismo ritmo
La variedad sí que importa. Algunas manzanas se conservan mucho mejor que otras durante largos periodos de tiempo. También conviene revisar las existencias con regularidad, preferiblemente cada pocos días.
La regla es sencilla: utilice primero las frutas más maduras o estropeadas, y deje las menos maduras para más adelante.
De esta manera, en lugar de tirar las manzanas, puede adaptarlas sobre la marcha a diferentes usos en la cocina.
Una segunda vida
Si almacenó las manzanas durante demasiado tiempo o de forma inadecuada y ya no tienen tan buen aspecto como deberían, pero no presentan moho ni signos de deterioro, puede aprovecharlas de muchas maneras. Tampoco hace falta que tire la cáscara ni las semillas. Aquí tiene algunas ideas creativas zero waste:
1. Puré de manzana casero
Corte las manzanas, retire los corazones y cocínelas a fuego lento con un poco de agua. Añada canela, vainilla o un poco de zumo de limón. Puede utilizar la compota para acompañar gachas de avena, crepes, yogur o como guarnición de platos al horno.
2. Manzanas asadas «rápidas»
Corte las frutas por la mitad, retire los corazones y rellénelas, por ejemplo, con copos de avena, frutos secos y canela. Es un postre sencillo que permite aprovechar la fruta que ya ha perdido su firmeza ideal.
3. Chips de manzana
Corte las manzanas en rodajas muy finas y séquelas en el horno a baja temperatura o en un deshidratador de alimentos. Obtendrá unas crujientes chips sin necesidad de añadir azúcar.
4. Vinagre de manzana con restos
Las cáscaras y los restos de manzana pueden servir para preparar vinagre de manzana casero. Es una forma de aprovechar las partes de la fruta que, a menudo, acaban automáticamente en la basura. Sin embargo, en la fermentación casera hay que mantener una higiene especial y seguir una receta que haya dado buenos resultados.
5. Cáscara para dar sabor
La cáscara de manzana, bien lavada, se puede utilizar para preparar agua aromatizada, té o compota.
Un pequeño cambio, una gran diferencia
Conservar bien las manzanas no es solo una forma de mantenerlas frescas durante más tiempo. Además, es un paso sencillo hacia una cocina más consciente. Cuanto mejor aprovechamos los alimentos que compramos, menos productos acaban en la basura.